REALIDADES EN MI PROFESIÓN DE MÚSICO INDEPENDIENTE.

 

REALIDADES EN MI PROFESIÓN DE MÚSICO INDEPENDIENTE.

Los puntos a mencionar tienen el propósito de generar conciencia acerca de la importancia de como músicos dar una mirada al futuro, teniendo en cuenta que en la línea de tiempo todos caminamos en una misma dirección y no estaría bien que nos tomen por sorpresa aspectos como:

*COMPORTAMIENTO CÍCLICO DEL TRABAJO: Cualquier día del año es propicio para tener en él un poco de música en vivo, sin embargo hay temporadas en las que el volumen de trabajo para los músicos disminuye notoriamente, creando un comportamiento estacional en la demanda de agrupaciones musicales; de manera que en muchos casos, los músicos se han adaptado a dicho comportamiento: aprovechan las temporadas de alto trabajo (días de feria o festivales realizados en la ciudad) y resisten las temporadas “flojas”.

Evidentemente hay una necesidad de estimular una estabilidad en los ingresos de los músicos, para disminuir el efecto de los cambios en el comportamiento del mercado, te recomendamos dar una pasada por nuestro artículo 10 FORMAS DE GANAR DINERO PARA UN MÚSICO.

Por otra parte, volviendo a la idea inicial de cualquier día del año es propicio para tener en él un poco de música en vivo, resulta posible mover fuerzas para contrarrestar las temporadas de poco trabajo en la ciudad, siendo hora de crear nosotros mismos la demanda, mediante eventos propios, o haciendo una exhaustiva búsqueda de ella (trabajo de campo para estimular la participación de las agrupaciones musicales en cumpleaños, bodas, aniversarios, fiestas empresariales, misas, días conmemorativos, etc). Teniendo en cuenta que son celebraciones que tienen lugar todo el año.

*INFORMALIDAD EN EL TRABAJO: La profesión de músicos tiene la particularidad que se demuestra con capacidades, de manera que después de tener un buen desempeño en la ejecución de un instrumento, no se depende de un título profesional para devengar dinero ejerciéndola, mucho menos de un contrato formal, lo que resulta ser un aspecto positivo si se ve desde la perspectiva que representa una posibilidad de ingresos incluso como profesión alterna, pero al mismo tiempo representa un riesgo al permitir que personas laboren toda una vida desde la informalidad, quizás por desconocimiento,  o simplemente negligencia.

Enfaticemos que nos estamos refiriendo al tipo de músico que desempeña sus actividades como persona independiente, que carece garantías como una estabilidad en el salario, prestaciones sociales, seguro médico, etc.

*COSTOS DE GENERAR UN CONTRATO: ahora bien, de tener oportunidad de hacer un contrato formal, es importante tener en cuenta los costos que debemos asumir como independientes para que sean tenidos en cuenta desde el momento mismo en que se realiza la cotización, ya que nos compete hacer aportes sociales sobre una base del 40% de nuestros ingresos (valor del contrato) y es un requisito indiscutible para poder efectuar el pago de cuentas de cobro.

Costo que debe tenerse en cuenta al momento de dar una cotización, junto con el 7% que se descuentan por la retención en la fuente (servicios) en el momento de efectuar el pago.

Así que más que mencionar el coste que genera la seguridad social para un músico independiente, lo que queremos sacar a relucir es que no deja de ser un aspecto promovido por las instituciones formales, ya sea por que te vinculan como empleado o como proveedor, pero infortunadamente es un tema al que no se le presta la debida atención cuando se trata de músicos que tocan y se le pagan sus honorarios sin ningún tipo de formalidad, y son estos los más expuestos a pasar por situaciones precarias, cuando por ejemplo se encuentran frente a frente con la vejez y por razones físicas propias de la edad ya no pueden tener el mismo desempeño en su instrumento carentes de garantías como un fondo de pensión, un ahorro programado, un ingreso residual, o incluso en algunos casos una afiliación a EPS.

Puede que de momento goces de buena salud, y tengas un desempeño excepcional en tu instrumento, pero hay que ser consciente que en el futuro no podrás ejercer como lo haces en la actualidad, y no consistirá en si dedica o no suficiente tiempo para estudiar el instrumento sino que es un fenómeno natural, que con la edad se van disminuyendo progresivamente las capacidades (aún sin llegar a la vejez), presentando reducción de la movilidad de los músculos, pérdida de velocidad (agilidad), desgaste en el campo auditivo y/o visual, e incluso aspectos como menor resistencia para trasnochar, o para realizar varios conciertos en una misma jornada, etc.

Para concluir este punto, resulta erróneo pensar que uno está exento de requerir las garantías mencionadas, por el contrario es totalmente menester pensar en nuestro futuro y en cómo asegurar una estabilidad económica en él, pero no simplemente desde la vinculación a seguridad social, sino con aspectos como hacer empresa, la adquisición de títulos académicos, hacer inversiones, etc. Teniendo en cuenta que esas soluciones no necesariamente tienen que ver con alejarse de la música, porque crear tu propia orquesta por ejemplo es una manera de crear empresa; la adquisición de títulos podría permitirte ser profesor de música en una institución reconocida; las inversiones que hagas podrían ser en negocios alusivos a la música; solo es evitar depender solamente de nuestro esfuerzo físico.

*DEPRECIACIÓN DEL INSTRUMENTO: En una empresa cuando se hace la adquisición de un activo se considera su pérdida de valor progresivamente, este movimiento se causa contablemente en varias cuotas y de esa manera cuando el inmueble se encuentra deteriorado y es necesario adquirir otro, no se considera un gasto inesperado, sino que fácilmente se puede proceder a hacer la debida renovación del inmueble, esta práctica debería de ser tomada como ejemplo por los músicos, para programar un cambio de instrumento en un determinado lapso de tiempo, y no necesariamente porque él deje de funcionar, porque siendo cuidadosos los instrumentos pueden llegar a durar mucho tiempo, sino para mejorar el que se tiene actualmente; además del hecho que existe siempre la posibilidad que el actual sea extraviado, robado o dañado por algún accidente, por todo eso el músico debería tener la buena práctica de tener un fondo de ahorro para su instrumento, para poder siempre aspirar a tener un instrumento mejor y en excelente estado.

Como conclusión hicimos el llamado a actuar anticipadamente en cada uno de los puntos mencionados, sin esperar a vernos en situaciones que de haber considerado un plan de acción a largo plazo hubiéramos podido evitar.

Déjanos conocer tu opinión en la sección de comentarios, y comparte si te ha parecido útil esta información.

¡Muchas gracias por leer! ¡Hasta una próxima oportunidad!

Ivonne Stephany Muñoz Ortega
Administradora de Mi Estudio Producciones
Bajista en Grupo 8

 

Contacta con Mi Estudio Producciones: 318 208 69 15

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